jueves, 9 de agosto de 2018

POESÍA: Un hombre (a Miguel Hernández); José Martín Rivas

REVISTA Nº 5: Agosto 2018
 
Un Hombre (a Miguel Hernández):
José Martín Rivas (Pepe Martín).
 
 

 
UN HOMBRE
a Miguel Hernández.
 
Un HOMBRE
despegado de las cosas de este mundo,
sin provisiones ni mochila.
Una foto de diario en la basura
y una celda en la frente abanderada.
Una pluma en su mano como arma
y una idea atómica en su mente.
 
Un HOMBRE
hace su camino a su modo
aunque la tierra le quema,
pero jamás aparta a un lado su corazón achicharrado,
porque sus pies obreros
siguen poniendo los puntos sobre las íes
aunque reviente en su presidio.
 
Un HOMBRE
tiembla ante su acaso imprevisto que el ánimo conmueve.
Tras el grave gozo patrio de apuntalada euforia
se arropa la conciencia libre.
Pero ya culebrea el verdugo
su escarnio bajo su concha de caracol
con su baba de risas.
 
Un HOMBRE
se arruga en su sótano de pesadilla
masticando su sangre y su enfermedad,
dejando la luz para las ventanas
como ocurre en los países en guerra.
 
 
 
Un HOMBRE
ve una sombra de arena escurrida por su mano,
es el soplo de su fantasma pueblo,
soledad de espacio cerrado y maniatada libertad,
mujeres ultrajadas,
hijos descarnados de su gente
vaho de un cielo congelado,
cadenas de amor en espiral
y orgullo del padre cargado de desesperación
en la mochila exhausta.
 
Un HOMBRE
ve que la noche de la calle
traiciona al patriota,
aviva el paso de la injusticia
mendigando por las puertas algún que otro inocente
para el traidor desquite.
 
Un HOMBRE
hace que la celda se quede estrecha
para un dolor tan grande
y una patria tan chica,
orgullosa sin su paz,
bombardeada de bofetadas
y terrores de abismo
sobre el pueblo cuadriculado de barrotes
y tumbas anónimas.
***
 
José Martín Rivas
(Pepe Martín)

 

POESÍA: La memoria ciega; Esther Font de Mora

REVISTA Nº 5: Agosto 2018

La memoria ciega:
Esther Font de Mora.


 
LA MEMORIA CIEGA
 
En medio del ancho mar
 
En aquella isla
de playas anchas
Y blanca espuma
 
La caracola de coral
se deja bañar por las olas
 
En su orilla
ella olvida su memoria ciega
 
así, ya no sufre.
***
 
Esther Font de Mora

HUMANIDADES: Vestida para gustar, vestida para servir, vestida para usar (III); Nieves Bravo Reyes

REVISTA Nº 5: Agosto 2018

Vestida para gustar, vestida para servir, vestida para usar III:
Nieves Bravo Reyes


 
CORSÉS Y MIRIÑAQUES

Los primeros  Corsés aparecen en las civilizaciones de Micenas y Creta. En Occidente, en el siglo XVI, con los Médici; su propósito era conseguir un torso cónico, rígido y estilizado para las damas de la aristocracia y la nobleza. Se hacían de metal, totalmente rígidos, por lo tanto limitaban la movilidad. Eran como jaulas en forma de embudo.

En el siglo XVII, en las cortes Europeas, el torso cónico anterior, se modifica para estrechar más la cintura, alzar el busto y realzar las caderas, que se exageran alrededor de ellas, poniendo una rosca de algodón que ahuecaba más la falda. Se iniciaba esta moda en las niñas, a partir de los 12 o 13 años.

Durante la Revolución Francesa cae en desuso, al considerarse una opresión hacia la mujer, al igual que las medias, zapatos, pelucas y calcetas. Además era odiado por Napoleón. Lo consideraba “El asesino de la raza humana” ya que creían que causaba abortos y la descendencia de natalidad.

Resurge  en el XIX con la Revolución Industrial. La nueva figura femenina idealiza el extremo de las formas, aportando apariencia frágil y elegante de reloj de arena, con busto elevado y estrechísima cintura, llamada de avispa (hasta 1.905). Otra variedad de los siglos XVI- XVII era el Guardainfante: tontillo redondo, llamado así porque permitía ocultar el embarazo.

En España durante los siglos XVII y XVIII se usaba el Tontillo; consistía en una estructura de metal que mantenía huecas las faldas de las mujeres, de forma alargada. Aparatoso complemento para la deformación de la apariencia femenina, popularizado durante el reinado de Carlos II.

Se acompañaba de jubón, sobre varias enaguas, bajo la basquina y otros tipos de sayas, faldas o vestidos, que permitían la deformación a la altura de las caderas, a diferencia del miriñaque, que daba forma de campana. Cuando llegó esta moda a Francia, llegaron a medir casi un metro de largo, por cada lado; obligando en muchos casos a modificar puertas de carruajes, hogares y establecimientos, para poder acceder a los mismos. Al andar producía a las damas un constante cimbreo o baile, que las hacía andar de costado, cosa que resultaba para los hombres, atractivo y seductor.

El Miriñaque, aparece hacia el 1.850, en un período de prosperidad en Europa, que complica la indumentaria de la moda, los vestidos y complementos. Las faldas se agrandan, incrementando el número de enaguas colocadas por debajo de la falda. La incomodidad y el peso que generaban, llevaron al diseño de la Crinolina en 1.856.

La gran impulsora y difusora del Miriñaque en Europa fue la Emperatriz Eugenia de Montijo, durante el Segundo Imperio Francés.

En España fue durante el Reinado de Isabel II, siendo denominado miriñaque, ya que en  la Corte Española se utilizaba anteriormente el Tontillo. Para evitar mostrar las piernas por accidente de viento, llevaban debajo unos pantalones hasta los tobillos, decorados con puntillas y encajes, que al asomar por debajo de la falda al sentarse, era señal de elegancia. Su desmesurado tamaño impedía a 2 mujeres entrar juntas a una habitación o sentarse en un mismo sofá.

A partir de 1.865 se fue reduciendo y ovalando, hasta que el armazón se redujo a la parte de atrás y en 1.870 la falda quedó recta, dando a la silueta femenina un toque de verticalidad.

POESÍA: Del amor y la desventura; Eduardo Quijano Bernal

REVISTA Nº 5: Agosto 2018

Del desamor y la desventura:
Eduardo Quijano Bernal.





DEL DESAMOR Y LA DESVENTURA
 
Tinieblas de noches sin luna
terrible, sin llanto, es el dolor
mas si no lloro no es por ser valiente
sino porque más fuerte es el dolor.
 
Desbarata el alma
la desventura del desamor
secando hasta las entrañas
al manantial del corazón
 
Convirtiendo la vida en árido desierto
sin esperanza de oasis o resplandor
matando de sed al corazón más fuerte
…la desventura del desamor;
 
volviendo turbio el manantial más puro
despojando al alma de todo color
no descansa hasta moler el cuerpo
la desventura del desamor.
***
 
Eduardo Quijano Bernal
 

PROSA POÉTICA: Elucubraciones V; José Luis Jiménez Rodriguez

REVISTA Nº 5: Agosto 2018

Elucubraciones V:
José Luis Jiménez Rodríguez.

José Luis Jiménez Pegüi
 
 EL DESTIERRO DEL BIEN Y DEL MAL.

 

Este papel tiembla pensando en tu cuerpo, terrenal oración a la caída de la tarde, que no se atreven mis labios a profanar; piel blanca, serena casita abrazada de cal en verano, ojos azules, silencioso color del cielo al mediodía, pelo rubio campo de trigo, que juega a imitar las olas del mar.

 

Desde el solitario taller de la mente

Donde con materiales derrotados esculpo

Los detalles sublimes de tu rostro

Y el paisaje tabú de tu alma

 

¿ Quién custodia la belleza de tu nombre?. Espíritu celeste, mujer temprana, autora del dolor urbanizado de poesías, convertiste en alegría el paisaje de mis temblorosas manos, que recorrieron tu aura rozando la reverencia de una sonrisa tibia y húmeda, buscando el sabor que el destino más íntimo de tu alma ofrece; sensual ser donde yace el pecado de fugitivas miradas, alquimia creada, ángel de agua entronizado por el naufragio perverso de mis pensamientos.

 

Despierta la fuente, la angustia

Mi atea naturaleza ermitaña

Buceando en el espíritu de tu cuerpo

Oculto al anhelo de la sed

 

Bello coqueteo en el desparpajo, inspirado hacedor del paisaje malagueño, que  invade el hipocentro de tu universo. Palpita una amapola. ¿Qué podría inventar el sentimiento? para no levantar sospechas, en la luz que acapara la dulzura de tu pequeñita boca; mujer de carácter interesante y descarada gracia.

 

Hoy atraviesas los bifurcados caminos

Regados con gotas d recuerdos

Las jábegas tiemblan con tu partida al amanecer

Sutil navegar sobre las sugerentes sábanas

Que silenciosas te ausentan por mares olvidados

 

Levantas una sonrisa en el día a día, energía que contagia toda esperanza de vida, cosita cautivadora, no es fácil resistirse al mágico ronroneo de tu belleza interior; buscadora de fantasías, que plasmas con la pluma sobre el folio un compás de palabras buscadas, retozadoras de ilusiones en el tálamo del tiempo y los sueños; desgarro dictado, a veces por las escurridizas pesadillas, a veces en un vuelo irreal con el pegajoso superman.

 

J.L. Jiménez Pegüi.

POESÍA: Letrillas I; Milagros Subires Palomo

REVISTA Nº 5: Agosto 2018
 
Letrillas I:
Milagros Subires Palomo
 
 
 
 
LETRILLAS I
 
Dióme eterno amor un caballero,
mas de tal galán yo desconfiaba,
tan cierto fue lo que pensaba,
que de este amor él se cansó primero.
 
 
No es más cobarde el que habla
de un amor que se ha extinguido,
desairado es quien que se ha ido
mudo y terco, como podenco creído.
 
Tan ciega de amor estaba,
que defectos no veía,
el Edén me parecía
lo que a tormenta sonaba.
 
De un plumazo yo quisiera
borrarte del pensamiento,
¡ay! Maldito sufrimiento,
esto no es una quimera.
***
 
Milagros Subires Palomo

PORTADA DE REVISTA: Bib Azahara Nº 6; septiembre 2018

  REVISTA Nº 6: Septiembre de 2018     Portada de Revista: Bib Azahar Nº 6